El envejecimiento poblacional es uno de los fenómenos demográficos más significativos del siglo XXI. A nivel global, el porcentaje de personas mayores de 60 años está creciendo rápidamente. Este fenómeno, impulsado por el aumento de la esperanza de vida y la disminución de las tasas de natalidad, se traduce en un incremento acelerado en la proporción de personas mayores. En este contexto, las tecnologías se erigen como herramientas prometedoras para mejorar la atención y apoyo, vistas, en todo momento, como un complemento y facilitador, no como un sustituto del cuidado humano. Sin embargo, a pesar del desarrollo de los últimos años, la tecnología aplicada a los cuidados constituye un ámbito de estudio novedoso, dinámico y en constante transformación, cuyos contornos son inherentemente cambiantes.
Presentación
Objetivo
El objetivo del presente análisis es recopilar, revisar y sintetizar evidencias de calidad que informen sobre qué tecnologías funcionan en la provisión de cuidados a las personas mayores, entendidas como aquellas aplicaciones creadas para preservar o potenciar las capacidades físicas, cognitivas, relacionales y emocionales de las personas. En concreto, y a partir de los documentos identificados, el presente análisis se centra en las siguientes cuestiones:
- El uso de las tecnologías y su efectividad para la promoción de la autonomía a través de la monitorización y prevención de riesgos, principalmente en el hogar.
- El uso de las tecnologías y su efectividad para mantener y potenciar las capacidades físicas y cognitivas de las personas mayores, así como para compensar limitaciones a través de apoyos a la realización de las actividades de la vida diaria.
- El uso de las tecnologías y su efectividad a la hora de promocionar las conexiones sociales y fomentar el bienestar emocional, reduciendo el aislamiento y la soledad no deseada.
- El uso de las tecnologías y su efectividad en el apoyo a personas cuidadoras del ámbito familiar y profesional, y como refuerzo a algunos procesos de atención.
- Cuestiones transversales relativas al diseño, despliegue y uso de las tecnologías aplicadas al cuidado. Concretamente, se abordan, por un lado, las barreras y los factores facilitadores para la adopción y uso de las tecnologías entre las personas mayores y, por otro, las principales consideraciones éticas que deben guiar el diseño y despliegue de las tecnologías para garantizar la seguridad y los derechos de las personas mayores.