El envejecimiento poblacional es uno de los fenómenos demográficos más significativos de nuestro tiempo. A escala global, la proporción de personas de 65 o más años pasará del 9 % al 16 % entre 2019 y 2050, acercándose a los 2.100 millones de personas. Impulsado por el aumento de la esperanza de vida y el descenso de la natalidad, el proceso resulta especialmente intenso en los países desarrollados y en el conjunto de la Unión Europea. En España reviste además rasgos que condicionan la exposición de esta población a los riesgos ambientales: cerca de 1,9 millones de personas de 65 o más años viven solas, el 16,9 % se encuentra en riesgo de pobreza —con una prevalencia del 18,9 % entre las mujeres frente al 14,4 % de los hombres— y alrededor de 3,3 millones presentan alguna discapacidad o limitación importante para las actividades básicas de la vida diaria .
En paralelo, el cambio climático se ha acelerado hasta alcanzar niveles sin precedentes, y en 2023 la temperatura media global superó en 1,45 °C los niveles preindustriales. España se cuenta, junto a Italia y Grecia, entre los diez países del mundo más afectados por fenómenos meteorológicos extremos entre 1993 y 2022, con veranos cinco semanas más largos que a principios de los años ochenta y más de treinta y dos millones de personas expuestas de forma directa a sus consecuencias.
Ambos procesos han dejado de examinarse por separado en los marcos internacionales de referencia. Su intersección constituye un ámbito de estudio reciente y en rápida transformación, en el que la evidencia se distribuye de forma muy desigual entre peligros y entre tipos de respuesta.
Presentación
Objetivo
El objetivo de este análisis es recopilar, revisar y sintetizar evidencia que informe sobre qué funciona y qué no en la protección de las personas mayores frente al cambio climático desde una perspectiva ecológica del diseño de políticas, esto es, qué respuestas de adaptación, cuidados y mitigación resultan más efectivas y bajo qué condiciones se implementan y sostienen. Para situar y valorar esas respuestas, el análisis caracteriza previamente cómo el cambio climático afecta a las personas mayores, su magnitud y su distribución, con especial atención a los países desarrollados y al contexto del Estado español.
En concreto, y a partir de los documentos identificados, el análisis se centra en las siguientes cuestiones:
- Los impactos del cambio climático sobre la salud física y mental, la vivienda y los cuidados de las personas mayores, así como su magnitud y su distribución.
- La efectividad de las intervenciones y las medidas de adaptación dirigidas a las personas mayores, y las condiciones bajo las cuales resultan eficaces, con distinción entre la existencia de un efecto y su superioridad frente a la alternativa convencional.
- La integración del envejecimiento en el diseño de las políticas climáticas y de la dimensión ecológica en las políticas de envejecimiento, incluida la dimensión de mitigación.
- Las cuestiones transversales de equidad, capacidad de acción de las personas mayores y derechos que condicionan un diseño de políticas ecológicamente coherente y justo.
- El contexto de las políticas y actuaciones en marcha frente al calor y el cambio climático, del plano internacional al estatal, con ejemplos autonómicos.