Palabras clave
Mujer, Personas mayores, Malos tratos, Violencia, Evaluación, Literatura científica.
Resumen
La mayor parte de la base de evidencia existente sobre la violencia contra las mujeres se centra en las mujeres en edad reproductiva (15–49 años), y a nivel mundial existe poca evidencia sobre los patrones y tipos de violencia que sufren las mujeres de 50 años o más. Es necesario mejorar la comprensión de los distintos patrones y dinámicas de la violencia que experimentan las mujeres mayores para garantizar respuestas políticas o programáticas adecuadas.
Para abordar estas lagunas en la evidencia, realizamos una revisión sistemática de la literatura cualitativa sobre la violencia contra las mujeres mayores, incluyendo cualquier forma de violencia hacia las mujeres, en lugar de adoptar desde el inicio un marco teórico específico sobre qué tipos de violencia o perpetradores debían incluirse. Nos centramos específicamente en estudios cualitativos, con el fin de explorar la naturaleza y las dinámicas de la violencia contra las mujeres mayores desde la perspectiva de las propias mujeres.
Tras realizar búsquedas preestablecidas en 11 bases de datos electrónicas, dos autoras revisaron todos los títulos, resúmenes y textos completos identificados para su posible inclusión en la revisión. Se extrajeron datos de 52 manuscritos seleccionados, y se llevó a cabo una evaluación de calidad y una síntesis temática a partir de los hallazgos clave de los estudios incluidos.
Los resultados indicaron que la gran mayoría de los estudios incluidos se realizaron en contextos de ingresos altos y no contenían información suficiente sobre el entorno y el contexto del estudio. La síntesis temática identificó varios temas centrales, entre ellos: la intersección entre el envejecimiento y las percepciones, experiencias y respuestas frente a la violencia; la importancia de las normas sociales y de género en la configuración de las experiencias de violencia de las mujeres mayores; el impacto acumulativo de la exposición a la violencia a lo largo de la vida sobre la salud física y mental; y la existencia de barreras específicas para que las mujeres mayores accedan a apoyos comunitarios y servicios de salud destinados a abordar la victimización por violencia.