Palabras clave
Personas mayores, Dependencia, Nuevas tecnologías, Prevención, Vida independiente, Literatura científica.
Resumen
El estudio realiza una revisión exhaustiva de literatura entre 2012 y 2022 para analizar los avances tecnológicos aplicados al diseño orientado al cuidado de los adultos mayores, identificando tres grandes áreas de desarrollo: el diseño y la ergonomía, el control y monitoreo, y la actividad física y rehabilitación. A partir del reconocimiento del envejecimiento poblacional como un desafío global y del llamado de la OMS a fomentar un envejecimiento activo, se plantea que las tecnologías emergentes, como la robótica, la realidad virtual, los exergames, los textiles inteligentes y los dispositivos portátiles, ofrecen soluciones que pueden mantener la autonomía, independencia y calidad de vida de las personas mayores. La investigación evidencia que los avances más relevantes se concentran en herramientas que previenen caídas, mejoran la movilidad, promueven la rehabilitación física y facilitan el monitoreo de la salud, aunque aún existen limitaciones en la accesibilidad, usabilidad y seguimiento clínico. Los resultados muestran que muchas iniciativas se quedan en etapas de diseño conceptual y no alcanzan desarrollos prácticos, debido a la falta de estandarización, políticas públicas de apoyo y participación activa del usuario en los procesos de co-diseño. Se destaca la importancia de la ergonomía, la inclusión digital y el diseño centrado en el usuario para superar barreras cognitivas, sensoriales y tecnológicas. En cuanto a la rehabilitación, se subraya el potencial de la realidad virtual, la robótica vestible y los sensores inteligentes para complementar la fisioterapia convencional, mejorar el equilibrio, prevenir caídas y fomentar la adherencia terapéutica. Finalmente, los autores concluyen que el futuro del diseño para el cuidado del adulto mayor debe orientarse a la integración de tecnologías accesibles, reguladas y multifuncionales que consideren la relación antropométrica, la simplicidad de uso y la aplicabilidad cotidiana, promoviendo así la autonomía, la prevención y la participación activa de los adultos mayores en su propio bienestar.