Palabras clave
Personas mayores, Demencia, Diseño, Nuevas tecnologías, Efectos no deseados, Percepción, Usuarios, Ética, Evaluación de servicios, Literatura científica, Panorama internacional.
Resumen
A medida que los robots sociales se integran progresivamente en la atención a personas con demencia, surge una creciente preocupación por el fenómeno del engaño, ya sea intencional o no. No obstante, la comprensión sobre cómo las señales de diseño de los robots generan percepciones engañosas en personas con demencia y cómo se desarrollan estas percepciones sigue siendo limitada.
Se identificaron cuatro categorías principales de señales de diseño que pueden influir en las percepciones engañosas: señales que imitan signos fisiológicos, como respiración simulada; intenciones sociales, como movimientos lúdicos; seres familiares, por ejemplo, formas o sonidos que recuerdan a animales; y, en menor medida, señales que revelan la artificialidad del robot.
Las definiciones existentes de engaño robótico suelen derivar de premisas filosóficas o conductistas, abordando poco los mecanismos cognitivos implicados. Con base en los hallazgos, se propone una definición empírica: el engaño robótico ocurre cuando predomina el procesamiento de tipo 1 (automático, heurístico) sobre el razonamiento de tipo 2 (deliberativo, analítico), lo que conduce a una interpretación errónea de la naturaleza artificial del robot.
Esta perspectiva de doble proceso subraya la complejidad ética asociada con los robots sociales en la atención a personas con demencia y enfatiza la necesidad de enfoques de diseño que sean no solo atractivos, sino también respetuosos desde un punto de vista epistémico.