Palabras clave
Personas mayores, Fármacos, Prevención, Envejecimiento, Calidad de vida, Diagnóstico, Datos estadísticos, Estudio longitudinal, Reino Unido.
Resumen
A pesar de los considerables esfuerzos globales dirigidos a reducir los daños prevenibles relacionados con la medicación, los avances alcanzados hasta ahora siguen siendo insuficientes. En Inglaterra, se estima que ocurren anualmente 237 millones de errores de medicación, lo que genera un coste superior a los 98 millones de libras.
Estos errores no solo implican una carga económica significativa, sino que también pueden traducirse en un mayor uso de los servicios sanitarios, una reducción sustancial de la calidad de vida, la aparición de daños graves, discapacidades permanentes o incluso la muerte. El envejecimiento de la población mundial agrava este problema.
Las personas mayores presentan una mayor vulnerabilidad a los riesgos asociados con la medicación debido a la presencia frecuente de multimorbilidades y al uso simultáneo de múltiples fármacos (polifarmacia), así como a condiciones como la fragilidad y el deterioro funcional. Estas características aumentan considerablemente la probabilidad de que se produzcan errores de medicación y daños derivados de su uso.
Las transiciones asistenciales, como el paso del hospital al domicilio, constituyen momentos especialmente delicados dentro del proceso de atención médica. En estos periodos, los adultos mayores presentan un riesgo elevado de sufrir daños relacionados con la medicación. En el Reino Unido, se ha registrado que el 37 % de las personas mayores de 65 años requiere atención médica durante las primeras semanas tras el alta hospitalaria como consecuencia directa de estos daños. Informes recientes indican que la mayoría de los incidentes registrados en Inglaterra y Gales involucran a pacientes mayores, y casi una octava parte de ellos tiene consecuencias perjudiciales para su salud.