Palabras clave
Personas mayores, Soledad, Efectos no deseados, Depresión, Ansiedad, Salud, Calidad de vida, Evaluación, Literatura científica.
Resumen
Este análisis exhaustivo incluyó 31 estudios (5 cualitativos, 3 mixtos, 19 transversales y 4 de cohorte), y confirma que la soledad es muy prevalente entre residentes mayores en residencias y entornos agrupados, asociándose consistentemente con depresión, ideación suicida y fragilidad. Además, evidencia cualitativa y transversal sugiere que la soledad y el aislamiento deterioran la salud física—posiblemente mediante una disfunción inmunológica e inflamación elevada—y están relacionadas con un peor bienestar emocional y calidad de vida. Aunque pocos estudios longitudinales evaluaron efectos concretos sobre mortalidad o deterioro cognitivo, los hallazgos apuntan a que la falta de conexión social acelera la fragilidad y contribuye a empeoramiento clínico general. Los autores destacan la necesidad urgente de estudios a largo plazo y de intervenciones basadas en evidencia para mitigar estos efectos negativos en la etapa final de la vida.