Palabras clave
Personas mayores, Demencia, Dependencia, Deterioro cognitivo, Discapacidad, Tratamiento, Alternativas, Fármacos, Análisis coste eficacia, Evaluación de servicios, Literatura científica.
Resumen
En 2015, aproximadamente 47 millones de personas vivían con demencia en todo el mundo, lo que representó un impacto económico global de cerca de 818.000 millones de dólares. Aunque algunos medicamentos, como los inhibidores de la acetilcolinesterasa y la memantina, pueden ofrecer una mejoría leve pero relevante en el funcionamiento cognitivo y diario de quienes padecen Alzheimer u otras demencias, no detienen el avance de la enfermedad y suelen tener efectos secundarios. Por ello, durante la última década, ha ganado importancia la investigación en intervenciones no farmacológicas, dirigidas tanto a las personas con demencia como a sus cuidadores, debido a su potencial para mejorar la calidad de vida sin los riesgos asociados a los fármacos. En este contexto, el objetivo del estudio fue evaluar el impacto de un programa de intervención multicomponente no farmacológica, centrado en la estimulación cognitiva, funcional y social, sobre el deterioro cognitivo y funcional en personas mayores con demencia.