Palabras clave
Personas mayores, Personas muy mayores, Discapacidad, Enfermos, Dependencia, Efectos, Cirugía, Efectos no deseados, Factor de riesgo, Literatura científica, Estudio internacional, Panorama internacional.
Resumen
En su revisión sistemática (23 estudios con pacientes de entre 75 y 87 años), los autores de esta investigación encontraron evidencia sólida—de calidad media a alta—que muestra que la fragilidad, definida mediante instrumentos multidimensionales (no simples marcadores únicos), predice de forma consistente peores resultados tras cirugía en personas mayores. Independientemente del tipo de intervención (cardíaca, oncológica, general, vascular o fractura de cadera) y del instrumento utilizado para evaluar la fragilidad (incluidos criterios físicos de Fried o índices de déficit acumulativo), se constató una asociación robusta entre fragilidad y mayor mortalidad a corto (30 y 90 días) y mediano plazo (1 año), más complicaciones postoperatorias, estancias hospitalarias más prolongadas y, en menor medida, mayor probabilidad de ingreso en residencias, deterioro funcional y calidad de vida reducida. Además, meta-análisis posteriores confirman que la fragilidad evaluada con escalas como FRAIL multiplica el riesgo de mortalidad a 30 días (OR ≈6,6), 6 meses (≈2,97), y aumenta el riesgo de complicaciones y delirio postoperatorio (OR ≈3,1 y ≈2,65, respectivamente). Los autores concluyen que incorporar la valoración de fragilidad en la evaluación perioperatoria puede mejorar la predicción de riesgos más allá de la edad cronológica, aunque advierten que hacen falta más estudios enfocados en resultados funcionales, calidad de vida y retorno al estado previo, así como en herramientas específicas para cirugía urgente o por especialidad.