Palabras clave
Personas mayores, Envejecimiento, Deterioro cognitivo, Tratamiento médico, Evaluación de servicios, Literatura científica, Chile.
Resumen
El incremento de la esperanza de vida ha conllevado un aumento en la prevalencia de trastornos neurodegenerativos, entre ellos el deterioro cognitivo leve (DCL) y las demencias, para los cuales actualmente no existen tratamientos con capacidad de modificar el curso de la enfermedad de forma efectiva.
En este contexto, la presente revisión sistemática se propuso evaluar la efectividad de los polifenoles como posible estrategia terapéutica para el tratamiento del deterioro cognitivo no demencial.
La evidencia científica revisada se sustenta en estudios preclínicos e intervenciones clínicas, enfocándose en el papel de los polifenoles —compuestos bioactivos presentes en frutas, verduras, vino tinto, té, cacao y otros alimentos característicos de la dieta mediterránea— como agentes capaces de reducir el estrés oxidativo y la inflamación crónica, dos procesos fisiopatológicos involucrados en la génesis del deterioro cognitivo.
Una de sus ventajas es su capacidad de atravesar la barrera hematoencefálica y ejercer sus efectos directamente sobre el sistema nervioso central.
Los resultados obtenidos a partir de estudios in vitro y en modelos animales muestran que polifenoles como la curcumina (presente en la cúrcuma), la punicalagina (del granado) y el resveratrol (del vino tinto y uvas) poseen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias que favorecen la plasticidad sináptica, la neurogénesis y la preservación de la función cognitiva.
En humanos, aunque los estudios disponibles aún son limitados y de diseño heterogéneo, se ha documentado una mejora significativa en la memoria episódica, la atención y la función ejecutiva en individuos con DCL que incorporaron suplementos o alimentos ricos en polifenoles durante periodos prolongados.